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martes, 26 de julio de 2011

Aniquilo

Aniquilo cualquier idea perversa de ser exhibida en una vitrina. No soy de Venus, ni una muestra extraña de consulta amateur con silicona. Ni una hipertermófila[i] sorda, tampoco una extremófila[ii] desquiciada. Es mi biología estar aquí escribiendo, sintiendo en mi piel, las palabras y la fuerza combativa de ser una mujer que se niega a aceptar un “me gusta cuando callas porque estás como ausente”. 


Beatriz Giovanna Ramírez

[i] Organismo que vive en ambientes de temperatura extrema.

[ii] Organismo que vive en ambientes de condiciones extremas: acidez, presión, radiación, etc.

lunes, 8 de marzo de 2010

Mujer






Yo te miré en el espejo llorando
y decidí secarte las lágrimas.
Una a una.
Hasta que tus ojos, mis propios ojos,
se despidieron de la tristeza
e irradiaron la alegría que se despidió del llanto.
Mujer:
El amor nunca llegó a  tu casa en los brazos de un hombre.
El amor brotó de tu vientre dejando una herida por la que manó la vida.
Un hombre tiene trazada su propia ruta
e impaciente atraviesa lo imprevisto.
Mientras tanto, Mujer, tu brújula, latido a latido,
te conduce por la ruta inefable de tu corazón.
Mujer:
Tu sonrisa está llena de verdes caminos
en los que palpita la felicidad.
Eres libre, estás llena de luces y colores,
en tus manos has arrullado a tus hijos
y has soñado los sueños más hermosos,
has derramado de tus pechos la leche con sabor a verdadero amor.
Mujer:
Te alimentas de luminosas sonrisas en los columpios de la vida.
¡Sonríe!
¡Qué la sonrisa sea tu escudo!
El sube y baja, como una espada, en muchas ocasiones te ha herido,
pero las heridas sanan.
Mujer, vuelan las cicatrices a la memoria
para fortalecer nuestros recuerdos, haciéndonos más sabias.
Mujer:
No te derrumbes que a tu lado crece: la vida y la esperanza.


Beatriz Giovanna Ramírez



martes, 26 de enero de 2010

Un vals




Me pintaré las uñas de rojo
y bailaré contigo un vals de muerte.
Me pintaré una sonrisa de escarlata
y te besaré al son de la música.
Inquieto ser de vocales, no examines tanto mi mirada,
que traigo dibujada en ella mil palabras que te pesan,
cien reflejos de calmas y tempestades
del cielo tembloroso y pálido.

Me atrapan las palabras,
soy el cadáver de ésta telaraña de ilusiones.
Cenizas y restos, palabras y más palabras, miradas y sonidos.
El vals suena y no te apartas de mis niñas.
Benditas sean tus rosas viejas y marchitas,
porque soy el capullo que florece en tus palmas. 

En el recinto, una hoja de árbol media nuestro encuentro.
Danzarín impaciente, déjate llevar por mis pasos,
y te enseñaré el jardín de las delicias en otro cuadro.
Los olores me desunen
y no hay alianza que me desuna en este vals de muerte.

Signos de dudas te visten.
Deja que las sumas de mis lenguajes te den las respuestas.
Deja que mis poros se dilaten y te inhalen,
deja que mis pupilas te recorran y te descubran,
deja que sea mi piel en esta danza sombría quien dance con la tuya. 

Agua de vida, si hablar pudieras,
contarías lo que mis palabras no alcanzan,
descifrarías con tus llamas los que de amor se mueren. 

Danzarín impasible, libera tu angustia
y entrégate a mis tallos vaporosos sin recuerdos. 
Vida ruidosa, que nos dejas sin lengua. 
Deja que todo pase, que cuando pasa llega la calma.
Deja que la calma nos invada para que despierte en nosotros
el que duerme en silencio. 

© Beatríz Giovanna Ramírez



jueves, 14 de enero de 2010

Mente y mano

Mente y mano.
Imagen y hueso.
Te deseo como sólo se desean los amantes que no se tienen.
Me ducho y me acaricio como haciendo un inventario de mis bienes.
Me necesitas, ya lo sabes, y no has probado mis besos.
Yo te necesito más...
Te necesito en mi día con montañas blancas.
Te quiero en mi noche con senos marchitos.
Mente y mano.
Interacción mágica la del universo.
Ilusión dantesca vernos en este infierno.
Te amo con pasión loca,
con una mirada lúbrica que quiere cuerpo,
quejido y gemido,
sudor y palpitación,
estremecimiento y besos.
Sólo hay silencio, agua caliente.
Mente y mano. 

© Beatriz Giovanna Ramírez



miércoles, 13 de enero de 2010

El ama de casa

¿El ama de casa,
ama la casa?
No ama la casa,
el ama de casa.
La casa no ama.
El ama de casa,
ama en la casa.
El ama de casa,
no ama la casa.
El ama de casa,
se va de la casa.


Beatriz Giovanna Ramírez 

jueves, 7 de enero de 2010

Mi vestido

Me gusta el vestido de la vitrina,
no me gusta su precio,
pero me gusta el vestido.

Me pruebo el vestido.
Me gusta el vestido.

Me miro al espejo.
Me gusta el vestido.

¿Te gusta mi vestido?
pregunto al hombre de sandalias con calcetines.
Responde con un gesto extraño que ignoro.

¡Me gusta el vestido!

Busco dinero en mi bolso.
¡Este vestido es mío!
Sonrío.

Una bolsa de papel tiene mi vestido.
La tomo y soy feliz con mi vestido.

El hombre de sandalias no dice nada.
Camino, él camina.
Mi vestido necesita complementos, pienso.

El hombre de sandalias camina,
 yo camino.

Busco en las tiendas. Miro vitrinas.
No dice nada mi acompañante.

¡Mi vestido!
 me gusta mi vestido.

Me desnudo en la noche
a mi lado el hombre sin sandalias
me dice
me gusta verte sin vestido. 

Beatriz Giovanna Ramírez