Pincelada rosa, entre vistas

domingo, 22 de mayo de 2011

El caldo de un cocinero

Los cuchillos no sólo rebanaron las patatas; también, cortaron la carne. En una mesa rota, brillaba un corazón que habían arrancado de golpe. Latía aún el corazón en la tabla, por una herida abierta seguía sangrando. El cocinero tenía agua a borbotones para hacerse un caldo.


Beatriz Giovanna Ramírez

miércoles, 18 de mayo de 2011

Sellas fisuras


                                                                     a F.

A veces duelen las fisuras.
La pared apesta a lágrimas.  
A veces aúlla un viento negro.
Llega el cuchillo, corta,
me salva de la sombra. 

Beatriz Giovanna Ramírez

domingo, 15 de mayo de 2011

lunes, 18 de abril de 2011

La casa de enfrente

El césped se veía más verde que el suyo, las flores eran más hermosas. Y el coche, ay el coche, justo el “Porsche” que él siempre ha soñado tener, pero nunca tendrá. Ahí sale, qué estilo, qué armonía de movimientos. Seguro que va a buscar a Valentina. Pero no la encontrará. Valentina está con él, aunque no tenga un césped tan verde, ni un jardín rebosante de flores ni un “Porsche”. Él es él, y Valentina lo sabe. 


Beatriz Giovanna Ramírez

jueves, 7 de abril de 2011

Renacimiento

para Ariadna
Soy niña y una luna renace, muere, nace. 
Vicente Aleixandre
Niña, el tobogán acaricia tu resbalada sonrisa de mariposa.
Yo no nací en febrero en un día frío de la sabana,
en el que llovía tristeza en los ojos de mi madre.
Yo renazco siempre en tus besos tibios llenos de leche.
Baja el cielo en el sube y baja de tus abrazos.
En tu pelo de ébano caminan mis dedos cada noche
y me quiero quedar dormida entre los cuentos que te encantan.
En la risueña mirada de tu cara pasea un laberinto
y el Minotauro es testigo del amor y el camino esperanzado.
Niña, el renacimiento es caminar a tu lado y de tu mano.


Beatriz Giovanna Ramírez